La siliconizaci贸n del mundo

馃摉 驴Muerte al algoritmo?

"Quiz谩s asistamos a la emergencia, todav铆a imperceptible y sin embargo masiva y progresiva, de una civilizaci贸n en el seno de la cual, por primera vez en la historia de la humanidad, los seres se imaginan como los amos todopoderosos de su vida".

Los algoritmos no son ni buenos ni malos, s贸lo nos preceden 鈥攃omo otros tantos鈥, en la definici贸n futura de lo que cada uno de nosotros queramos que sea. Estamos ante un libro importante. Su autor, frontalmente opuesto al despliegue imparable de una sociedad y un mundo 鈥攅conom铆a de la vida, lo define鈥, regido, gobernado y envuelto en capas de tecnolog铆as con cada vez m谩s poder, no solo para guiarnos y potenciarnos, sino tambi茅n para, y es aqu铆 donde comienza el problema, reemplazarnos en aspectos tan importantes como la toma de decisiones.

Estamos en el incipiente despertar de este nuevo mundo "tecnol贸gico", y Eric Sadin (Francia, 1973) lo combate razonando c贸mo la Nueva Era "digital", que responde a un plan concebido en Silicon Valley (California) para gobernar, amparar y capitalizar todo acto y todo acontecimiento en el planeta.

No, no es un libro tremendista, o que busque narrar una distop铆a poco probable. El autor disecciona la transformaci贸n socio-econ贸mico que est谩 sufriendo el mundo, e imagina c贸mo acabar谩 siendo si las inercias, con su fuerza imparable, no se alteran bien por acci贸n voluntaria de las personas y/o gobiernos, o por acontecimientos inesperados y poco probables. "La fuerza del tecnoliberalismo no consiste tanto en operar una s铆ntesis in茅dita entre ideolog铆as hist贸ricamente inconciliables, sino en reunirlas reduci茅ndolas a su dimensi贸n "soft", atavi谩ndolas de este modo con galas seductoras, puesto que encarnan juntas una forma de "anticonformismo" jovial, voluntarista y salvador. Es una suerte de proyecto pol铆tico y social sazonado con un toque de utop铆a y realizable gracias a la implicaci贸n concreta y activa de todos los esp铆ritus optimistas y revoltosos del mundo."

驴C贸mo ha medrado de una forma tan colosal y s煤bita esta especie de nuevo capitalismo 鈥"tecnocapitalismo"鈥, que amenaza con suplantar toda forma de gobierno e incluso de sistema democr谩tico conquistado en tantos siglos de sacrificio y esfuerzo? Es una gran pregunta a la que responde de forma erudita Sadin, porque no s贸lo es el poder de la tecnolog铆a el factor que habr铆a podido lograr este avance a todos los niveles (gobierno, religiones, 谩mbito privado, pensamiento鈥), sino una confluencia de factores que tienen su origen en la California de Silicon Valley fruto de la historia y de los acontecimientos all铆 sucedidos muchos a帽os antes.

Como resumen: el desarrollo tecnol贸gico (datos, sistemas, comunicaciones, plataformas), junto al conocimiento cient铆fico-tecnol贸gico y a una cierta mentalidad, mitad hippie-new age, mitad capitalista feroz, fueron el caldo de cultivo para que una serie de primeros emprendedores iniciasen el desarrollo veloz y voraz de un nuevo modelo econ贸mico y social basado en modelos de negocio de base tecnol贸gica capaces de trascender modelos de gobierno de cualquier 铆ndole y condici贸n. "鈥ue salgan de la Escuela diez o viente "king coders" que van a crackear el sistema, esa es la ambici贸n abiertamente declarada del esp铆ritu anarco-capitalista, entonces, y que pretende "formar" j贸venes individuos liberados de todo l铆mite.

Podemos medir la separaci贸n abismal con la universidad humanista, la cual no buscaba "crackear" lo que fuere sino erigir, por medio de la reflexi贸n, el intercambio, los libros, el saber y la cultura, una civilizaci贸n basada en la responsabilidad, la pol铆tica y el derecho."

Una enfermedad no es m谩s que, seg煤n Bernard, el resultado de una excitacion desmesurada que modifica su naturaleza. Y esta es la base de la tesis que presenta el autor en este libro, un dogma del uso de la tecnolog铆a desmedido y universalizado que est谩 provocando la cesi贸n de los derechos y deberes b谩sicos de la sociedad a los algoritmos y otras tecnolog铆as de lo exponencial. "Un "cambio de intensidad" modific贸 bruscamente la funci贸n de lo digital, haci茅ndola pasar de un estado "normal", el de una conformidad con nuestra condici贸n ontol贸gica 鈥攃onsciente y decidiente鈥 a un estado patol贸gico por el hecho de su autonom铆a decisional que perturba, en su fundamento mismo, nuestra constituci贸n humana.

La cuesti贸n no es si es bueno o malo el destino al que nos dirigimos al permitir que esta din谩mica que desde veinte a帽os ha cobrado suficiente fuerza como para regir muchos de los actos que a t铆tulo, no ya colectivo, sino personal , desempe帽amos a diario. Sad铆n cree y defiende que no es bueno, pero tambi茅n se lo cuestiona ahondando en la tesis de que el desarrollo tambi茅n pasa por afrontar crisis y enfermedades, en este caso un poder desmedido y fagotizador de las empresas tecnol贸gicas y sus ap贸stoles: gobiernos, otras empresas, ciudadan铆a鈥 "El psiquiatra Ronald Laing hab铆a hecho popular una idea: la locura no es fatalmente un "colapso"; quiz谩s tambi茅n sea una avanzada, un despegue hacia el afuera que son las tierras desconocidas"

驴Por qu茅 la sociedad y los individuos adoptan (y ellos mismos se transforman) nuevas formas de hacer, de sentir y de pensar fruto del contacto con estas tecnolog铆as? El libro describe y acota de forma admirable fen贸menos nuevos, que hoy en d铆a se asumen como normales, e incluso nos parecen ya "de toda la vida", habiendo surgido hace poco menos que dos d茅cadas:

El tiempo real designa la ausencia de diferimiento discernible entre la acci贸n de un usuario y la satisfacci贸n de su demanda. El tiempo real no s贸lo denomina una estructuraci贸n t茅cnica que, al evolucionar s煤bitamente, sale del medio constituido 煤nicamente por las computadoras para ejercerse en diversos campos de la vida; tambi茅n remite a una condici贸n antropol贸gica en emergencia que pretende controlar todo y no abandonar nada a la incertidumbre o al azar, dando rienda suelta a la voluntad de asentar una dominaci贸n absoluta no ya sobre la naturaleza, como se dec铆a anta帽o de la ciencia, sino sobre el curso de las cosas.

Cuando gran cantidad de entidades y miles de millones de individuos se encuentran s煤bitamente dotados de semejante aumento de control, podemos imaginar qu茅 tipo de sociedad es susceptible de formarse basada sobre un ajuste continuo de lo real a todas nuestras exigencias."

La tecnolog铆a no es mala en s铆 misma. Los avances, transformaciones y alteraciones que la era tecnol贸gica est谩 provocando no es una circunstancia negativa ni un acontecimiento que debamos rechazar. Ninguna forma de novedad, por mucha crisis que conlleve, lleva a un retroceso del desarrollo de la humanidad y del mundo. La gran pregunta, en mi opini贸n, no es si debemos detener este avance omnipotente que lo est谩 transformando todo (y esto, el gran cambio, s贸lo acaba de comenzar), sino: 驴qu茅 uso haremos a t铆tulo individual y colectivo de esta mundializacion tecnol贸gica que todo lo va a transformar, para desarrollarnos personalmente? 驴Qu茅 postura adoptar茅 en ese nuevo escenario tecnol贸gico, que limites o no l铆mites impondr茅, como me proteger茅 o usare, y como sabr茅 que estoy siendo beneficiado y no perjudicado? Aqu铆 lo que est谩 en juego es nuestra decadencia personal consecuencia del poder decisorio de la tecnolog铆a y los algoritmos; o por contra, el avance y desarrollo personal del buen uso o no buen uso que hagamos de las tecnolog铆as.

Est谩 claro que muchas ser谩n las v铆ctimas, sucumbiendo a la dejadez en sus responsabilidades, derechos, deberes e intereses, delegando en las todopoderosas fuerzas tecnol贸gicas el grueso de sus decisiones, y llegar a una infantilizaci贸n masiva, que adormece los sentidos, inhibe el esp铆ritu y proclama nuestra dependencia absoluta (y nuestra subyugaci贸n) de 鈥渙tros鈥.

驴Se puede escapar de esto? 驴Llegar谩 el d铆a en el que subyugarse o resistirse deje de ser algo opcional y voluntario a algo obligatorio o al menos temerario rechazar? Como expone Yuval Harari en su libro 21 lecciones para el siglo XXI, el peligro no viene de una violencia frontal y directa de los poderes f谩cticos, de una empresa, un gobierno o un grupo organizado, el mayor exponente de riesgo viene del ninguneamiento de los individuos por parte del sistema tecnol贸gico y sus algoritmos. El riesgo y el p谩nico a quedarse fuera del sistema, un sistema que se nos presenta como un lugar ut贸pico, una especie de mundo feliz y seguro, pr贸spero y pacifico, donde los individuos son conducidos a eventos controlados y generados por las tecnolog铆as que transfieren y generan estas condiciones favorables; frente a un escenario, como el actual, de incertidumbre, miedo, riesgo, violencia, escasez, estr茅s y ansiedad鈥 La amenaza subyacente no ser谩 de violencia, sino la posibilidad real 鈥 no s贸lo una promesa鈥 y demostrada, de dejarnos fuera del "para铆so terrenal" que la tecnolog铆a est谩 capaz de fabricar.