Actas y sentencias

Lloraba con los puños apretados,

los ojos gachos,

el pelo enredado.

El corazón empuñado, apretujado

goteaba sangre

mientras la orina de olor insuflaba

su ánimo.

Y ella, ella levantó acta.


Sólo buscabas agua con la que calmar tu sed de libertad,

pero engendraste vida, como para cerciorarte

de que serías liberada.

Que la vida se enredara —nadie atendió tus ruegos—,

y ella, ella levantó acta.


Me impactó saber

que tu bandera estaba en género;

pensamiento femenino revolucionario

dentro de los hombres,

con una horda de palabras incendiarias;

ella levantó acta

pero no dudó en apartarse.


Mas la sangre de los hombres

con los que aporreó la dignidad de la especie

se vino disipando con horrores,

la vimos levantarse, abordar el barco de los fracasados

y cuando ella levantó acta

el mundo se fue callando.


C33 20/01/22