Tránsfuga

Aguantó tantos sueños, tantas noches,

tantos días, sin volverse loco;


sin mezclar lo que era real de lo que no lo era,

luchando por no interpretar cada una

de las imágenes —borrosas, placenteras, locas,

inmóviles, traslúcidas, amorosas, rencorosas,

unánimes, inútiles, simples, tenebrosas—, evadido

del día en la noche,

de la larga noche en el día;


hasta que no supo diferenciar lo que era verdad de la mentira,

hasta que su vida fue un sueño,

y su sueño la vida.


Dicen que la locura no se pega, jamás estuve menos de acuerdo.



Mayo de 2.021