Visiones para emprender el camino a la otra orilla

Imágenes poderosas

caminan por nosotros.

Atrás queda el cansancio,

delante, los estorbos que apartaremos con pedalear firme.

Aunque arrecien sombras si somos pocos,

en la multitud florece el púlpito con el que despojarnos

sin un delito a cuestas.


Famoseo es el pecado.

Nos buscamos entre los escombros de lo que pudimos ser,

(austeros de corazón, hábiles en cobardía)

para que la muerte sólo sea una estación pasajera, pero…

no lo saben. Es la política que aún

ni comprende, ni contempla las señales.

Su dios se perdió en la deriva

y fueron los ciegos de la manada

los únicos que salieron en su busca.


La cordura, la valentía, congeladas,

en el diccionario sólo quedaron

dos palabras antónimas: popularidad - autenticidad.

Políticos volviéronse locos,

sus casas ardieron con la chispa

de una sola idea;

al otro lado les esperaban los más débiles, y juntos, al fin,

mirada con mirada, muchos se regocijaron y nunca más

se supo.


La yeguada que exhibe su podrerío,

ladera opuesta,

manto perezoso late en sintonía,

destreza, destreza, destreza: se nos pide utopizar lo inutopizable:

¿dónde están ahora?

Al omitido se lo busca en las iglesias, (así olvidamos),

mendicidad: hombres y mujeres, viejos,

niñas, todas se conforman con

las migajas. Por hoy es suficiente, se rinden,

un final inmerecido : todo sucedió

antes de que nadie comprendiera.


A un lado Singapur, al otro

La Magdalena. En paradero desconocido

el que nos iba a llevar a la otra

orilla. Un sirviente gentil

de mil rostros, un semi-dios (y nuestro verdugo),

un déspota que se olvidó de soltarnos

la mano cuando quiso lanzarse al vacío

para suicidarse.

Compartir su fortuna puede que no sea un mal destino;

sufrir su desgracia tal vez nos consuele;

escuchar su llanto nos guie;

lamer su sangre, nos redima.


En la otra orilla nos esperan los tormentos (pero igualmente las

hazañas, la valentía, los deseos,

los cumplidos, los nudos, la

cuerda y la serpiente) :

Imágenes poderosas, apropian,

cerebros cubiertos de un fluido

lechoso. Brújula acechando al sur,

cinesin con actores porno

(todo sirve al creador)

en las palabras huecas encontramos refugio :

hoy es un buen día

para confrontarnos a nosotros mismos.


Queremos representar el viaje

de nuestros sueños pero caemos

estrepitosamente toda vez que sobreviven,

ricos en esperanza, pobres en hazaña.

Imágenes, ¿de quién fiarse?

imágenes poderosas, piedras sólidas

que se humedecen cuando cruza el

arroyo maldito, los seres, ciegos,

sin sonrisa,

a la otra orilla. Desde esta orilla

todo se ve más sencillo pero dañado.



13 de enero de 2.021